Cuando hablamos de alquiler a corto plazo, nuestro primer pensamiento se vuelve hacia las reglas conocidas: declaración en el ayuntamiento, límite de 120 días, fiscalidad…

Pero hay un punto que a menudo se olvida: tan pronto como interviene un intermediario en la gestión de un bien, se aplica otro marco jurídico: la Ley Hoguet.

La ley Hoguet se aplica a toda persona que interviene habitualmente en la propiedad de un tercero.

Esto se aplica a:

  • la ubicación o subarrendamiento
  • el alquiler de temporada
  • la gestión de una vivienda
  • o aún un papel de intermediario

En resumen: tan pronto como no administre su propio bien, puede verse afectado.

¿La estancia corta está incluida? 

La ley define el alquiler de temporada como un alquiler de 90 días máximo no renovables. Tan pronto como exista un mandato de gestión, la actividad se considera, por lo tanto, gestión inmobiliaria.

Así que no, la corta duración no está fuera de lo establecido y puede entrar plenamente en el ámbito de la ley.

El verdadero tema: ¿para quién actúas?

 Si tú administras tu propia propiedad → no hay ningún problema
Si intervienes en nombre de alguien → ten cuidado porque lo que parece un simple servicio puede convertirse en una actividad regulada.

Concretamente, esto puede ser:

  • gestionar reservas
  • organizar las estancias
  • cobrar alquileres
  • administrar una vivienda

Des obligations très concrètes

Si te afecta, no puedes hacer como si nada.

La ley generalmente impone:

  • una tarjeta profesional expedida por la Cámara de Comercio
  • un seguro de responsabilidad civil profesional
  • una garantía financiera (en caso de gestión de fondos)
  • Un mandato escrito con el propietario

No se podrá solicitar ninguna suma antes de la conclusión oficial de la operación.

El dinero: el verdadero punto de inflexión

Tan pronto como hay manipulación de fondos, las reglas se refuerzan considerablemente: ya no es una simple prestación, sino una actividad estrictamente regulada.

  • obligaciones administrativas
  • seguimiento preciso
  • justificantes obligatorios

 Ya no es una simple prestación, sino una actividad estrictamente regulada.

Sanciones muy reales si no se respeta

Se podría pensar que este marco es teórico. En realidad, las sanciones son muy concretas:

  • hasta 6 meses de prisión y 7.500 € de multa
  • hasta 2 años y 30.000 € en algunos casos
  • contratos en disputa
  • responsabilidad asumida, incluso para una sociedad

Lo que hay que recordar

La Ley Hoguet no es un detalle administrativo.

Se aplica tan pronto como se actúa en nombre de un tercero, impone reglas precisas y compromete directamente su responsabilidad.

La corta duración puede verse afectada. Puedes gestionar el alquiler para alguien, pero nunca es algo insignificante.

La presencia de una orden escrita es indispensable para evitar cualquier riesgo.